Préstamos rápidos: por qué salen tan caros y qué alternativas hay

Dinero en minutos y sin papeleo suena bien cuando hay una urgencia. El problema llega con la factura: pocas formas de financiarse son tan caras.

Qué son

Los préstamos rápidos o minicréditos son préstamos de importe pequeño, a muy corto plazo (días o semanas) y con requisitos mínimos. Se piden online y el dinero llega casi al instante.

Cuánto cuestan de verdad

Su coste suele expresarse como una cantidad fija que parece pequeña. Pero si pides 300 a 30 días y devuelves 360, esos 60 de coste equivalen a una TAE aproximada del 819 %. Para entender el cálculo, consulta nuestra guía sobre TIN y TAE.

El riesgo real aparece si no puedes devolverlo a tiempo: las penalizaciones y las prórrogas hacen que la deuda crezca muy deprisa, y es habitual pedir un segundo préstamo para pagar el primero.

Alternativas más baratas

Si ya tienes uno

  1. Prioriza devolverlo antes que cualquier otra deuda más barata (es el método avalancha).
  2. No pidas otro para pagarlo.
  3. Si no puedes pagar, contacta con la entidad antes del vencimiento y pide un plan de pagos por escrito.
  4. Si la situación se complica, busca asesoramiento gratuito en organizaciones de consumidores o servicios públicos de tu país.

Este artículo tiene fines exclusivamente informativos y educativos y no constituye asesoramiento financiero personalizado. Consulta con un profesional antes de tomar decisiones importantes.